Extraido de soyleproso
Fue emocionante como empezamos la previa del partido vs. el sin aliento, llovía torrencialmente y las largas colas para sacar las entradas del clásico, no se movían de sus lugares, todos cantando, como siempre. Fue increíble, ver gente que estaba desde toda la madrugada, cantando, saltando con la alegría de ya estar próximo a la boletería. También hubo caras largas cuando a escasos metros de la misma le decían se agotaron, se agotaron? preguntaban, si recién van menos de tres hora de la apertura de las ventanillas!!!
Las hordas leprosas arrasaron en poquitisimo tiempo, ni siquiera quedaban plateas. Esos leprosos estoicos igual no se resignaban, repetían, “ de alguna manera al Videla voy a entrar”, y se iban cantando pateando charcos con la alegría de haber esta un rato con tantos leprosos.
Pensar que otros devolvieron más de 1800 entradas jugando de visitante contra su clásico rival. Cosas de la vida, ellos devuelven, NOB pide más, más y más.
Después llegó el turno del BANDERAZO, I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E
Por dios qué locura!, se iban poblando las tribunas, hasta que tuvieron que abrir las plateas, nadie nos puede parar, ni la lluvia, ni nada.
De todos los barrios fueron llenando de aliento al coloso, mil disculpas a los vecinos, no era día de partido, pero se alentó como si hubiese jugado una final del mundo.
Pirotecnia, banderas, banderas que otros equipos no saben cuidar, bombos que cada día suenan mejor.
Entró el equipo y el hit inicial fue “Al sin aliento le tenemos que ganar”, así una a una se fueron cantando todas las canciones de la hinchada y los jugadores no paraban de saltar y cantar junto a la Hinchada que Nunca Abandona. Tacuara Cardozo tomó una bandera de palo y se puso a flamearla en lo más alto mientras bailaba y cantaba los ensordecedores cánticos. Muchos de ellos se sacaban fotos con los celulares, los más nuevos llamaban a sus familias y le hacían escuchar el UNICO espectáculo del mundo, el mejor apoyo de una hinchada a sus jugadores días previo al clásico. No lo podían creer tanta fidelidad y muestra de pasión de estos maravillosos hinchas.
Una de las partes más emocionantes fue cuando bajó el aliento incondicional con un OLE, OLE, OLE, PEPI PEPI, muy emocionado el aplauso de la gente se confundió con la retribución del aplauso de Zapata.
La ultima canción fue “ponga buevo Ñubel ponga buevo, ponga buebo sin cesar, que el domingo cueste lo que cueste, el domingo al sin aliento le tenemos que ganar!!!”
Y seguimos festejando y cantando en las cercanías del Coloso, mientras los autos se despedían a puro bocinazos.
I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E

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