EXTRAIDO DE www.soyleproso.com

Vamos a repetir hasta el cansancio: ¿Qué les pasa a los árbitros con la Lepra? Y que esto no suene a excusa, que esto no signifique que somos una máquina y estamos para campeón. Pero es muy difícil poder jugar así, es casi imposible poder ganar un partido con tantos obstáculos. Porqué lo que está claro es que hay distintos reglamentos. Hay distintas maneras de ver las infracciones y eso te terminan perjudicando. Es así, por eso hay que matar cuando es el momento y frente a Boca no lo hicimos. Perdonamos y nos salió caro. Una pena…

Sabíamos que era una prueba de fuego el partido con Boca. Nos debíamos una victoria como local y por eso es que el equipo salió decidido a eso. Con un esquema, tal vez, demasiado conservador por parte de Marini. Con una línea de cuatro volantes metedores y corredores en el medio. Con Bernardello por derecha, doble cinco de Husain y Zapata y Lucero por izquierda. Y no funcionó, porque Boca se hizo fuerte en el medio, manejó la pelota a su antojo y Riquelme se adueño del juego. En ese punto estuvo la clave del PT y si no nos fuimos en desventaja, fue por el gran nivel de Justo Villar, que se quedó con tres mano a mano espectaculares, entre ellos una volea impecable de Palermo, que mandó al córner, aunque el árbitro no lo sancionó. Claro que nosotros también tuvimos nuestras chances, porque el Pitu Cejas volvió loco en la primera mitad a Morel y por ese sector le llegó un par de buenos centros a Tacuara que definió mal. Lo mejor de la Lepra estuvo desde afuera, con un remate de Cardozo y otro de Bernardello qoue Caranta mandó al córner. Fue una pena el minuto 40, porque Seri se lesionó y ahí tuvo que cambiar el esquema. Con Arrieta en la cancha la cosa en el ST sería diferente, pero la sensación de que el equipo estaba con ganas y a la altura de las circunstancias nos tranquilizaba, claro que no contábamos con otra actuación de un árbitro…

Arrancó demasiado dubitativo el equipo la segunda mitad. Cómo cansados rápidamente por el trajín de la primera mitad bajo una lluvia torrencia. Ahí hizo pie Boca y tuvimos que pasar un par de sofocones que controló Villar. Fue el primer cuarto de hora que pasó y de repente otra vez la Lepra hizo pie. Sin embargo a los 17 Palermo recibió dentro del área. El pibe Gaitán se lo llevó puesto desde atrás y Pompei cobró penal. Tal vez haya sido, pero fue una de esas jugadas que pueden pasar por alto, en las que el árbitro duda y en esta, ante la duda, pitó en contra nuestro. Y está claro, porque después, 15 minutos más tarde casi la misma jugada se repitió en el área de Boca. Datolo tomó de los hombros a Steinert y no lo dejó saltar. Claro penal que Pompei se hizo el ciego y no sancionó. Ahí comenzó el desconcierto, porque Gaitán jamás pudo olvidarse de esa jugada y comenzó a cometer faltas y encima en una de ellas, vio la roja. Palacio estiró la ventaja a dos goles cuando quedaban nueve y parecía todo terminado. Sin embargo hay algo para destacar en este equipo de Marini. La entrega, el amor por la camiseta, el nunca bajar los brazo hicieron que Arrieta descuente a los 46 y Aguirre tuvo su gol y el empate, pero Caranta la tapó. No pudo ser, seguimos sin poder darnos una alegría grande de local. Tal vez esperando la fecha 13 para desatar tanta fiesta contenida. Se necesitan los próximos tres puntos frente a Banfield como el aire. Por la tabla delpromedio para la próxima temporada y por sobre todo para llegar con el ánimo arriba para GANARLE SI O SI A LOS SIN ALIENTO.