Ariel Zapata no estará el domingo ante Banfield. Una noticia que no sorprende para nada. Las primeras especulaciones de la semana hablaban que el mediocampista iba a ser preservado el fin de semana para llegar en óptimas condiciones al clásico. Y así se confirmó. Las molestias en la rodilla izquierda y las cuatro amarillas que acarrea son los argumentos de esta determinación.
Pese a que la noche había caído en Bella Vista y la lluvia ya molestaba, el mediocampista cumplió con su palabra y habló mano a mano con El Hincha.

—Se confirmó que no estarás ante Banfield y que vas a realizar un reacondicionamiento físico por diez días.
—Esa es la idea pensando en que tengo cuatro amarillas y podría perderme el clásico. Voy a hacer un buen trabajo físico para llegar bien a ese partido.
—¿La iniciativa es tuya, del entrenador o del médico?
—De todos. Sabemos lo importante que es el clásico y quiero llegar de la mejor forma. Además, las cuatro amarillas me pueden condicionar en el partido que viene, así que tomamos la decisión de parar. Voy a aprovechar estos diez días para trabajar duro.
—¿Es solamente por el clásico o hay algún otro motivo?
—Para trabajar más en lo físico, me están costando los partidos. Todo esto viene por la operación de la rodilla (derecha). El médico me había anticipado que iba a tener buenos y malos picos.
—En estos últimos partidos se cuestionó tu presencia en el equipo por tu nivel físico. Era evidente que te estaba costando mucho.
—Es normal. El médico me adelantó que iba a estar bien recién en las últimas fechas, que ahí iba a llegar a mi nivel. Sabía que estos partidos me iban a costar desde lo físico y en lo futbolístico también. Hoy estoy sintiendo estar siete meses parado sin tocar la pelota.
—¿Cómo te cayeron las críticas?
—No escucho ni leo mucho. El periodismo está para criticar o para poner a un jugador en lo más alto. Estuve siete meses parado y me iba a costar volver a jugar como antes de la operación. Todo esto estaba estipulado, ya lo sabía, el cuerpo médico me dijo lo que me iba a suceder en este torneo. Ahora no tengo que bajar los brazos y debo seguir trabajando en lo físico porque el parate me está pasando factura. No me queda otra.
—Más allá que todos los pasos estaban medianamente establecidos, ¿hiciste una autocrítica sobre estos partidos?
—Siempre la hago. Sé que en lo futbolístico no estoy pasando mi mejor momento debido a los siete meses que estuve parado. Lo tengo muy en claro y estoy trabajando para recuperar el nivel que conoce la gente.
—¿Te juega a favor o en contra querer estar en todos los partidos?
—Me va a jugar a favor cuando termine entero todos los partidos y haga una buena pretemporada para arrancar de la mejor forma el próximo torneo. Es la idea que nos habíamos propuesto con el cuerpo médico y que siempre me reafirma Nacho (Astore), una de las personas que está cerca mío. Y no sólo desde lo médico, que es lo que le corresponde. Siempre habla conmigo, me contiene, trata de levantarme el ánimo. Sabía que todo esto me iba a pasar.
—¿Esta determinación te golpeó un poco en lo anímico?
—No, para nada. Quiero estar de la mejor forma para el clásico. El técnico me banca a muerte, me dijo que me prepare bien estos diez días sabiendo también que tengo cuatro amarillas y que, últimamente, por lo físico me están sacando muchas tarjetas porque estoy llegando a destiempo.
—¿Vas a llegar la clásico entonces?
—Es la idea, vamos a trabajar en eso. Obviamente, no quiero perjudicarme yo ni al grupo. Es una decisión que tomaremos cuando llegue el momento.